Bitácora de un Viaje por el Universo: una aventura interestelar en #campalek durante las vacaciones de Semana Santa. Te dejamos un pequeño resumen de nuestra misión por el cosmos.
El viernes: 3,2,1 despegue!! Empezamos la semana por todo lo alto, entendiendo las bases de la astronáutica. No solo construimos nuestros cohetes, sino que aprendimos que hay detrás de cada vuelo.
Aprendemos que “a toda acción corresponde una reacción igual y opuesta”. Aplicamos este principio para que nuestros cohetes subieran al cielo… y no veas que divertido.
Para poder volar, primero hay que entender por qué caemos. Dedicamos el día a explorar esa fuerza invisible que nos mantiene pegados al suelo (o nos permite flotar en el espacio).
Experimentamos con la ciencia más visual para recrear momentos de ingravidez. Entre vasos, luces y mucha curiosidad, descubrimos que la ciencia tiene su propio arte.
Lunes: Recibimos la visita intergaláctica muy especial!! Luz de Luna aterrizó en lek para llevarnos en un viaje sensorial y contarnos una de las leyendas más dulces del universo.
El cuentacuentos ¿a qué sabe la Luna? ¿es dulce como el azúcar o sala como el mar? Los pekes quedaron fascinados con la historia de cómo los animales se unieron para alcanzar la Luna y descubrir su secreto.
Para que nunca olviden esta lección, al finalizar el cuento crearon sus propios marcapáginas espaciales. Así, cada vez que lean, recordarán que con amigos, ¡hasta la luna es alcanzable!!
Una vez en la luna, lo más emociónate fue poder tocar la “arena lunar” una experiencia sensorial única con texturas granuladas y suaves que nos hicieron sentir como verdaderos astronautas explorando la superficie de la luna.
Martes: nos sumergimos en las profundidades del cosmos para explorar los rincones más coloridos y misterios.
Cada peke pudo “encerrar” un trocito de galaxia en un bote de cristal fue un espectáculo de color. ¿Alguna vez has soñado con tener un trocito de galaxia en tu mesita de noche. Aprovechamos que las nebulosas son auténticas “guarderías estelares” para que nuestros pequeños astronautas crearan las suyas propias.
Fue una actividad, donde la creatividad, la paciencia y un poquito de “polvo cósmico” se mezclaron para crear algo único.
Aprendimos que, aunque las veamos bonitas, las nebulosas están a miles de años luz. ¡Pero ahora cada peke tiene la suya a solo unos centímetros!!
Hicimos un recorrido visual por el Sistema Solar y, aunque digan que hay 8 planetas, ¡cada uno de nuestros pekes ya tiene su planeta favorito! el planeta #campalek
Si el Sistema Solar es tan grande….¡imagínate todo lo que queda por descubrir fuera de él! Y tú, si pudieras mudarte a otro planeta por un día, ¿cúal elegirías? el próximo día que pases por lek, me lo cuentas.
Miércoles: Bajo el mismo cielo, nuestra conexión con las estrellas
¿Cuándo fue la última vez que te detuviste, simplemente, a mirar hacia arriba? En un mundo lleno de pantallas y prisas, a menudo nos olvidamos el espectáculo más grande y antiguo que existe: el firmamento.
Durante nuestro viaje por el universo, quisimos hacer una pausa para reconectar con esa sensación de asombro. Queríamos que nuestros peke astronautas no solo aprendieran sobre el espacio, sino que sintieran la magia de formar parte de él.
Cada punto de luz es una estrella, un sol lejano, que nos cuenta una historia escrita hace millones de años. Quisimos transmitir a los niños esa fascinación por lo inmenso, por lo desconocido y por la belleza silenciosa de la noche.
Hablamos de las constelaciones, esas figuras imaginarias que los antiguos dibujaban uniendo puntos de luz, y de cómo han guiado a viajeros y soñadores durante siglos.
Bajo el título “como atrapar una estrella”, Luz de Luna nos sumergió en un cuentacuentos que nos robó el corazón y que nos permitió mirar al cielo con otros ojos.
A través de esta historia, aprendimos que las estrellas no siempre están donde esperamos, pero si tenemos suficiente paciencia y sabemos observar, podemos encontrar nuestra propia luz en los lugares más inesperados.
Al finalizar el cuento, nos convertimos en buscadores oficiales de astros….
Lunes: Fin de la misión, exploradores en la superficie lunar.
¡Misión cumplida! Todo gran viaje llega a su fin, y en nuestro último día, “un viaje por el universo”, aterrizamos como el Artemis II en la superficie Lunar.
No podíamos irnos de vuelta a la Tierra sin antes realizar la tarea más importante de cualquier astronauta: ¡la recogida de muestras!!
Equipados con nuestra curiosidad y espíritu aventurero, los pekes se desplegaron por el terreno lunar. El objetivo era claro: localizar y analizar los secretos de la formación de la parte oscura de la Luna, ¿te suena estos?
En medio de esa aventura, entre cráteres y sombras, los pekes hicieron un descubrimiento que les dejó fascinados. Las rocas lunares de chocolate, que estaban para chuparse los dedos.
Estas rocas no eran comunes; tenían un aspecto rugoso y misterioso, pero su aroma “extra-dulce” las delataba. Fue increíble ver cómo manejaban sus muestras con cuidado, como mezclaban esas texturas crujientes y las envolvían, formando unas creaciones únicas.
La misión ha sido un éxito rotundo, y aunque acabamos de aterrizar, con la mochila cargada de rocas de chocolate, historias increíbles y de nuevos amigos, ya tenemos la mirada puesta en la siguiente aventura…. el 24 de abril.






























