El domingo 19 de abril Leko quiso ir animar a la Ponfe, el ambiente en los alrededores del Estadio Municipal El Toralín era de auténtica fiesta. Desde temprano, sobre las 3h el color blanquiazul inundaba los alrededores del estadio, anticipando lo que sería una jornada inolvidable de fútbol y buen ambiente.
La presencia de Leko en los aledaños de El Toralín fue un auténtico torbellino de ilusión. No hubo rincón de la previa donde su sonrisa (y la de los aficionados) no fuera la protagonista. Fue el ídolo de los más pequeños y sus familias, posando pacientemente para hacerse divertidas fotos que querían inmortalizar el momento para el recuerdo.
También se encargo de endulzar la espera entregando chupachús a los pekes y aficionados, logrando que los nervios por el encuentro se transformaran en sonrisas.
Leko fue el encargado de hacer entrega de las entradas a los ganadores del sorteo que realizamos en instagram donde se invitaba a 2 seguidores más sus acompañantes a vivir el partido en primera persona.
Con una energía inagotable, se le vio ondeando la bandera blanquazul, marcando el ritmo de los cánticos y recordándonos que el corazón de la Ponfe late con fuerza tanto fuera como dentro del campo.
Con el marcador a favor, la Ponferradina ganando 1-0, la tensión del partido dio paso a la pura euforia cuando llegó el descanso. En ese momento, todas las miradas se desviaron del marcador para centrarse en el túnel de vestuarios, donde la afición esperaba con ganas la salida de Leko.
Leko saltó al césped de El Toralín convertidose en el auténtico alma de la fiesta. Con el sol brillando sobre el estadio “solo los que estábamos allí, sabemos el calor que hacia” Leko se lanzó al terreno de juego con una energía inagotable, ondeando con fuerza la bandera blanquiazul mientras recorría la banda para jalear a la grada. Su presencia transformó los quince minutos de pausa en un espectáculo de color y orgullo berciano.
Durante este tiempo, Leko volvió a demostrar su cercanía con la gente, especialmente con los más pequeños:
- Lluvia de dulces: Recorrió las primeras filas entregando chupachús, asegurándose de que cada niño tuviera su dosis de dulzura para celebrar el gol.
- Fotos: Los aficionados se agolparon contra la valla para conseguir una foto con la mascota, que posó con paciencia y alegría de conseguir un “cazautógrafos”.
- Balones: El climax de la jornada llegó con el lanzamiento de balones firmados por los jugadores. Cada balón que volaba hacia las gradas no era solo un regalo firmado, sino un sueño por conseguir y desear atrapar con sus manos un pedazo de magia de la Ponfe.
Esta jornada quedará grabada en la retina de todos: ver los niños saltar y estirarse con los ojos llenos de ilusión fue el verdadero triunfo del día.
Desde Lek Centro de Ocio, no podemos más que enviar toda nuestra fuerza y energía a la SD Ponferradina para esta recta final de la liga. Estamos convencidos de que el esfuerzo y el corazón blanqueazul darán sus frutos. Ojala este sueño por conseguir nos lleve muy lejos y podamos seguir animando con la misma pasión en la fase de ascenso. ¡Vamos Ponfe!! ¡A por todas!!























