Nuestros pekes artistas sacaron su lado más afinado, rítmico y escénico en una semana llena de diversión, instrumentos tradicionales y grandes coreografías. ¡Aquí tenéis la crónica diaria de todo lo que disfrutamos sobre las tablas!
El hombre de hojalata
Inspirándonos en el entrañable personaje de El Mago de Oz, nos movimos al ritmo de la música para ayudar al Hombre de Hojalata a encontrar su corazón… ¡y su fluidez de movimiento! Combinamos el teatro, el baile y la expresión corporal en una actividad súper divertida donde trabajamos la flexibilidad y el ritmo de forma muy creativa.
Melodías en acción
¡El cuerpo como instrumento! En esta jornada exploramos cómo el movimiento de nuestro cuerpo se sincroniza con diferentes tempo y estilos musicales. Desde ritmos lentos y suaves hasta melodías súper aceleradas, los niños aprendieron a interpretar la música mediante el baile, la coordinación motora y los juegos de estatuas musicales.
Trompetas
¡Hicimos sonar con fuerza el viento metal! Los peques descubrieron cómo funciona la trompeta, la potencia de sus notas y el papel tan alegre que tiene en la música. Además, fabricaron sus propias trompetas caseras para acompañar las canciones y bandas sonoras favoritas del campamento.
La Tuna
Rendimos homenaje a una de las tradiciones musicales más festivas y entrañables. Aprendimos sobre las rondallas, las capas, las panderetas y los instrumentos de cuerda característicos de la Tuna. Entre canciones populares, cintas de colores y mucha simpatía, organizamos nuestra propia “Tuna CampaLek” sacando la sonrisa de todos.
Palo de lluvia
Viajamos hacia la música étnica y la creación de instrumentos autóctonos. Fabricamos nuestro propio palo de lluvia con materiales reciclados, semillas y pequeños elementos para reproducir el relajante sonido del agua al caer. Una actividad que combinó la artesanía manual con la estimulación auditiva y la paciencia.
El cocodrilo Dante
¡Cerramos la semana con uno de los grandes éxitos musicales que más nos hicieron bailar! Con la famosa canción del Cocodrilo Dante, los peques no pararon de cantar, seguir los pasos de la coreografía y hacer los gestos de todos los animales de la canción. Un fin de semana lleno de risas, energía y mucho ritmo sobre el escenario.
¡Qué manera de bailar, cantar y disfrutar del escenario! Muchas gracias a todas las familias por seguir reviviendo con nosotros cada semana del campamento.
